La Canica Roja

Durante los últimos años de la depresión en una pequeña comunidad del sudeste de Idaho, solía parar en el puesto de vegetales del Sr. Miller. Allí, compraba vegetales frescos y de temporada. La comida y el dinero eran todavía escasos y el trueque se utilizaba extensamente.  

 

Un día, el Sr. Miller, estaba colocando unas patatas en un saco mientras lo observaba un pequeñín hambriento, de rasgos delicados; harapiento pero limpio.

No pude evitar escuchar la conversación entre el Hermano Miller y el niño junto a mí.  

 

– “Hola, Barry, ¿cómo está hoy?”

– “Hola, Sr. Miller.  Muy bien, gracias. Sólo estaba admirando las habichuelas, sí que se ven muy bien”.

– Están muy buenas, Barry.  ¿Cómo está tu mamá?

– Bien.  Se pone más fuerte cada día.

– Que Bien.  ¿Te puedo ayudar en algo?

– No, señor.  Sólo miraba las habichuelas.

– ¿Quisieras llevarte algunas para casa?

– No señor. No tengo con qué pagarlas.

– Bueno, ¿qué tienes que pudieras intercambiar por algunas de esas habichuelas?

– Todo lo que tengo aquí es mi canica favorita.

– ¿De veras?, déjame verla.

– Aquí está. Ella es hermosa.

– Puedo verla?. Hmmmm, lo único es que esta es azul y a mí me gusta el rojo. ¿Tendrás una como esta pero roja en la casa?

– No exactamente, pero casi.

– Te diré algo. Llévate este paquete de habichuelas a casa y en tu próximo viaje en esta dirección me dejas ver aquella canica roja.

– Seguro. Gracias, Sr. Miller.  

 

La Sra. Miller, quien había estado parada cerca se acercó a ayudarme. Con una sonrisa dijo:

– Hay otros dos muchachos como él en nuestra comunidad, los tres se encuentran en circunstancias muy pobres.  A Jim le gusta regatear con ellos por las habichuelas, manzanas, tomates o lo que sea. Cuando regresan con sus canicas rojas, y siempre lo hacen, decide que no le gusta el rojo después de todo y les envía de vuelta a casa con un paquete de producto por una canica verde o naranja, quizás.

 

Dejé el puesto, sonriéndome a mí misma, impresionada con este hombre.

Poco después me mudé para Utah pero nunca olvidé la historia de este hombre, los muchachos y su trueque. Pasaron varios años, cada uno más veloz que el otro. Hace poco tuve la oportunidad de visitar a algunos viejos amigos en la comunidad de Idaho y estando allí descubrí que el Hermano Miller había muerto. Tenían su cadáver en Capilla Ardiente aquella tarde y sabiendo que mis amigos querían ir, acepté acompañarles.  

 

Al llegar a la funeraria nos colocamos en línea para saludar a los parientes del difunto y ofrecer cualesquiera palabras de consuelo que pudiésemos. Delante de nosotros en la línea estaban tres hombres jóvenes. Uno lucía un uniforme del ejército y los otros dos lucían buenos cortes de cabello, vestidos negros y camisas blancas. Se veían muy profesionales. Se acercaron a la Sra. Miller, quien estaba al lado del féretro de su esposo. Cada uno de esos tres jóvenes la abrazó, la besó en la mejilla, hablaron con ella brevemente y luego se dirigieron al féretro. 

Sus ojos se estaban humedeciendo, uno por uno, cada joven se detuvo brevemente colocando sus cálidas manos sobre la pálida mano en el ataúd. Los tres dejaron la funeraria secándose sus ojos. Llegó nuestro turno para saludar a la Sra. Miller.  Le dije quién era, mencioné la recordada historia que ella me había contado acerca de las canicas. Con los ojos brillantes me llevó de la mano hacia el féretro.  – Los tres jóvenes que acaban de irse eran los muchachos de los que te había hablado. Me acabaron de decir lo mucho que apreciaban las cosas que Jim “intercambió” con ellos. Ahora, al fin, cuando Jim no podía cambiar de idea sobre el color o el tamaño, vinieron a pagar su deuda. Nunca tuvimos mucha riqueza en este mundo – nos compartió – pero ahora mismo, Jim se hubiese sentido el hombre más rico de Idaho.

Con amoroso cuidado levantó los dedos sin vida de su esposo difunto y descansando debajo se hallaban tres, preciosas y brillantes canicas rojas.

 

 Moraleja: No seremos recordados por nuestras palabras, sino por nuestras obras de amor.

 

Autor Desconocido

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“Thomas Edison”

Era mitad del siglo XIX y se escuchaba en las oficinas de la Escuela Primaria de un pequeño pueblo de Ohio de los Estados Unidos la siguiente conversación.

 

– “El niño tiene un leve retraso mental que le impide adquirir los conocimientos a la par de sus compañeros de clase, debe dejar de traer a su hijo a esta escuela”.

… A la mujer no pareció afectarle mucho la sentencia de la maestra, pero se encargó de transmitirle a su hijo que el no poseía ningún retraso y que Dios, en quien confiaba fielmente desde su juventud, no le había dado vida para avergonzarlo, sino para ser un hombre de éxito.

Pocos años después, este niño, con solo 12 años, fundó un diario y se encargaba de venderlo en la estación del ferrocarril de Nueva York. 

No fue todo, se dedicó a estudiar los fenómenos eléctricos, y gracias a sus estudios logró perfeccionar el teléfono, el micrófono, el megáfono, y otros inventos como el fonógrafo, por citar solo alguno. 

Que lejos quedaba en el recuerdo del niño las palabras de su maestra. Todo parecía conducirse sobre ruedas hasta que un día se encontró con un gran obstáculo, su mayor proyecto se estaba desvaneciendo ante sus ojos, había buscado incansablemente la forma de construir un filamento capaz de generar una luz incandescente, pero que al mismo tiempo resista la fuerza de la energía que lo encendía.  

Sus financistas estaban impacientes, sus competidores parecían acercarse a la solución antes

que él, y hasta sus colaboradores se encontraban desesperanzados. 

Luego de tres años de intenso trabajo uno de ellos le dijo …”Thomas, abandona este proyecto, ya llevamos mas de tres años y lo hemos intentado en mas de dos mil formas distintas y solo conocemos el fracaso en cada intento”.  

La respuesta no se hizo esperar y se dirigió a el con la misma vehemencia que su madre había tenido unos 25 años atrás …”mira, no sé que entiendes tu por fracaso, pero de algo si estoy seguro, y es que en todo este tiempo aprendí que antes de pensar en dos mil fracasos he descubierto mas de dos mil maneras de no hacer este filamento y eso me da la pauta de que estoy encaminado”. Pocos meses después iluminó toda una calle utilizando la luz eléctrica.

 

Su nombre fue Thomas Edison, una persona que entendió la manera de vivir de Gloria en Gloria, y pudo ver aún en las tormentas más fuertes, el pequeño sendero que lo llevaría al éxito.

 

Así también escribe en su libro el profeta “Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos; aunque mienta la obra de la oliva, y los labrados no me den ni para mantenerme. Aunque las ovejas sean quitadas de la majada y  no haya vacas en los corrales; con todo eso yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. 

Jehová el Señor es mi fortaleza… y me hará andar sobre alturas”

Habacuc 3:17 al 19 – La Biblia

 

“Condicionado”

Un día, dos niños estaban patinando en una laguna congelada.

La tarde era fría y nublada, pero los niños se divertían haciendo piruetas y reían de sus travesuras. Jugaban sin preocupación.  

De pronto, el hielo se rompió y uno de los niños cayó al agua. El otro niño, viendo que su amiguito se ahogaba debajo del hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró quebrarlo y así salvar la vida de su amigo.  

Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso!! Es imposible que lo haya podido quebrar con esa piedra y esas manitos tan pequeñas!!

 

En ese instante apareció un anciano y dijo:

 

– Yo sé cómo lo hizo!

– Cómo? Le preguntaron al anciano, y éste contestó:

– No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.

 

Si puedes soñarlo, puedes lograrlo.

“Todos son iguales a los ojos de Dios”…

Como dice una canción por ahí… “Todos son iguales a los ojos de Dios”…

Cierta ocasión Martín Luther King se encontraba a punto de dar una de sus famosas conferencias acerca de los derechos humanos, cuando noto que un pequeño niño de color negro se encontraba al frente de su auditorio. Se sintió sorprendido y preguntó a uno de sus ayudantes, al respecto, este le indico que habia sido el primero en llegar.

Cuando termino su discurso se soltaron globos de diferentes colores al
cielo, los cuales el pequeño no dejaba de mirar. Esto llamo la atención de Martín Luther King, quien abrazandolo lo levantó en brazos. El pequeño lo miró fijamente y le preguntó si los globos negros tambien volaban hacia el cielo, Martín lo vió dulcemente y le contesto:

“Los globos no vuelan al cielo por el color que tengan, sino por lo que llevan dentro…”

Recuerda esto cada vez que veas a alguien que intelectualmente, afectivamente o físicamente no sea afin a ti.  ¡Todos tenemos la misma dignidad!

…DE PARTE DE JESUS

Anoche me hablo y triste me conto de que esperaba oir de ti, pero el tiempo pasó el cielo oscureció y solo se encontraba allí, El intento llamar, temiendo estorbar sabiendo que ocupado estabas tu; dejo un mensaje aquí de parte de Jesus: Cuentale que mi vida yo di por el que mi sangre Yo derramé en angustia y soledad. Cuentale que mi amor sigue siendo fiel y si me busca allí estaré en aquel mismo lugar.

Anoche me habló y El me recordó que no hace mucho tiempo atrás, tu pobre corazón ahogado en el dolor lloraba triste sin cesar; cansado de sufir buscando a donde ir, oiste lejos una tierna voz y con su dulce amor tus lágrimas seco. Cuentale que mi vida Yo di por el, que mi sangre Yo derrame en angustia y soledad, cuentale que mi amor sigue siendo fiel que si me busca Yo estaré en aquel mismo lugar.

Y si no quieres escuchar, al oir su tierna voz llamar, El aún así, con amor te esperará. Cuentale que mi vida Yo di por el, que mi sangre Yo derrame en angustia y soledad, cuentale que mi amor sigue siendo fiel y si mi busca Yo estaré en aquel mismo lugar.

Con amor,

Jesús

Dirección: En todas partes

Horas de servicio: Siempre

Costo: Gratis

 

¿ME RECUERDAS…? SOY YO… LA MUERTE

Te envió este memorando, para notificarte que
    MAÑANA te toca a ti…
    ¡SI!, ¿pensaste que vivirías mil años?…
    Calma, no te lamentes; no te lamentes…
    ni te preocupes mas…
    todavía te resta todo un día…
    Y un día puede ser toda una vida…
    Si lo sabes aprovechar.
    ¿Cómo?…
    Ya no postergues tu vida…
    Ya no renuncies a ella jamás.
    Tienes 24 horas para demostrar tu cariño, tienes 24
    horas para decirle que le amas.
    Para bailar bajo la lluvia,
    para disfrutar aquella melodía,
    para sentir el sol,
    para soltar tu llanto,
    para entregar tu alma.
    Tienes todo un día para pedir perdón,
    para ser un niño,
    para ser un sabio,
    para reír con fuerza,
    para gritarle al viento,
    para disfrutar del resto de la vida,
    que queda en tu corazón…
  
    La vida te esta rodeando a cada
    instante aunque la busques en el futuro,
    aunque creas haberla olvidado en el pasado.
    LA VIDA ESTA ALLI CONTIGO. Te envuelve con su
    magia,
    pero tú como un ciego prefieres ignorarla.
    Es por eso que te envío este memorando…
    Para que recuerdes que tienes que morir…
    Que mañana tomaré tu mano y te llevaré de aquí…
    Y quiero preguntarte…
    ¿Podrías describirme el aroma de las Rosas?…
    ¿Podrías decirme lo que sientes, cuando el viento te envuelve
    con su ternura, con su brisa y con su fuerza?…
    ¿Conoces la maravillosa sensación que brinda el Amor?
    ¿Haz bailado al ritmo de tu corazón?…
    ¿Haz disfrutado el arte de hacer el amor…
    SIN NINGÚN limite…
    O te ha detenido el temor?.
    Disculpa si soy indiscreta…
    Lo que pasa es que me causa mucha gracia el
    pensar que mañana que te tome en mis brazos…
    Vas a estar muerto COMPLETITO…
    AL 100%…
    No habrá ningún asomo de vida en ese cuerpo tuyo…
    Y sin embargo hoy que estas vivo…
    El 75% de tu ser parece estar muerto.
  
    Tengo aquí a muchos suicidas que en el justo momento
    que me vieron de frente.
    Descubrieron que la vida es muy bella y mucho mas
    grande que
    todos esos problemitas que creyeron
    irremediables…
    Justo cuando sus ojos dejaron de percibir colores,
    cuando su piel dejo de tener sensaciones,
    cuando sus oídos no escuchaban ni siquiera el silencio,
    cuando su boca no pudo decir
    TE AMO, AYÚDAME, TE PERDONO, TE EXTRAÑO, ERES ESPECIAL;
    cuando sus brazos ya no pudieron abrazar,
    cuando sus piernas ya no pudieron correr,
    cuando sus labios dejaron de sonreír.
    En ese momento todo suicida me suplica una oportunidad sin
entender
    que cada instante, de cada hora, de cada día de su vida es una
    oportunidad…
    UNA OPORTUNIDAD PARA VIVIR CON INTENSIDAD…
    Y que yo LA MUERTE, SI doy oportunidades.
    Pero solo a aquel que sabe USAR la vida, solo
    a aquel que se da cuenta que la vida no se puede comprar con
  ninguna
    cantidad de dinero…
    Que la vida es como una montaña rusa, a la que te
    subes y LO DISFRUTAS AL 100%
    porque sabes que el final esta cerca y que no
    podrás comprar otro boleto.
    ¿Sabes?…
    Existe mucha gente con enfermedades que los tienen
    al borde de la muerte…
    Gente admirable QUE LUCHA POR VIVIR, POR CONSEGUIR SUS SUEÑOS,
POR
    GRITAR SU AMOR, POR EXTENDER SU MANO…
    Por dejarle al mundo la huella de su corazón.
    Gente que aun sabiéndose desahuciada sonríe feliz,
    persigue sus sueños y SABE VIVIR…
    A muchos de esos guerreros de la vida si les doy una oportunidad.
    Porqué merecen VIVIR !!! .
    Y cuando uno de esos seres que supieron vivir
    llegan a mis brazos…
    Los recibo contenta,
    PORQUE NO SE QUEJAN CON EL CLASICO “SI YO
    HUBIERA…”
    Ellos hicieron todo lo que quisieron hacer…
    Y por eso les indico el camino que han de seguir…
    Ese camino que sin duda les hará volver a vivir.
    Así que si no me recordabas, AQUI ESTOY !!! …
    Porque mañana te toca a ti…
    Te queda un solo DIA…
    ¿Qué harás con el?…
    Si me convences PUEDE que te permita VIVIR.
    HOY ESTAS EN LOS BRAZOS DE LA VIDA…
    PERO MAÑANA…
    MAÑANA ESTARAS EN LOS MIOS….
    ASI QUE…
    VIVE TU VIDA !! …
  
    TE ESPERO…

    Atentamente…    LA MUERTE

“REPORTANDOSE”

Una vez un Pastor estaba dando un recorrido por la Iglesia al mediodía… al
pasar por el Altar decidió quedarse cerca para ver quien
había venido a orar. En ese momento se abrió la puerta, el Pastor
frunció el entrecejo al ver a un hombre acercándose por el pasillo.

El hombre estaba sin afeitarse desde hace varios días, vestía una camisa
rasgada, tenía el abrigo gastado cuyos bordes se habían comenzado a
deshilachar. El hombre se arrodilló, inclinó la cabeza, luego se levantó y se fue.

Durante los siguientes días el mismo hombre, siempre al mediodía,
estaba en la Iglesia cargando una maleta… se arrodillaba brevemente
y luego volvía a salir. El Pastor, un poco temeroso, empezó a
sospechar que se tratase de un ladrón, por lo que un día se puso en la
puerta de la Iglesia y cuando el hombre se disponía a salir le pregunto:
“¿Qué haces aquí?”. El hombre dijo que trabajaba cerca y tenía media hora
libre para el almuerzo y aprovechaba ese momento para orar, “Sólo me quedo
unos instantes, sabe, porque la fábrica queda un poco lejos, así que solo me
arrodillo y digo: “Señor, solo vine nuevamente para contarte cuán feliz me
haces cuando me liberas de mis pecados… no sé muy bien orar, pero pienso
en Ti todos los días… así que Jesús, este es Jim reportándose”
.

El Pastor, sintiéndose tonto, le dijo a Jim que estaba bien y que
era bienvenido a la Iglesia cuando quisiera. El Pastor se arrodillo ante el
altar, sintió derretirse su corazón con el gran calor del amor
y encontró a Jesús. Mientras lágrimas corrían por sus mejillas, en su
corazón repetía la oración de Jim:

“SOLO VINE PARA DECIRTE, SEÑOR, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE TE ENCONTRE A Y ME LIBERASTE DE MIS PECADOS… NO SE MUY BIEN COMO ORAR, PERO PIENSO EN TI TODOS LOS DIAS… ASI QUE JESUS, SOY YO REPORTANDOME”.

Cierto día el Pastor notó que el viejo Jim no había venido. Los días
siguieron pasando sin que Jim volviese para orar. Continuaba ausente,
por lo que el Pastor comenzó a preocuparse, hasta que un día fue a la
fábrica a preguntar por él; allí le dijeron que el estaba enfermo, que pese
a que los médicos estaban muy preocupados por su estado, todavía
creían que tenía un chance de sobrevivir.

La semana que Jim estuvo en el hospital trajo muchos cambios, el sonreía
todo el tiempo y su alegría era contagiosa. La enfermera Jefe
no podía entender por que Jim estaba tan feliz, ya que nunca había
recibido ni flores, ni tarjetas, ni visitas. El Pastor se acercó al
lecho de Jim con la enfermera y ésta le dijo, mientras Jim escuchaba:
“Ningún amigo ha venido a visitarlo, el no tiene a donde recurrir”.

Sorprendido, el viejo Jim dijo con una sonrisa: La enfermera esta
equivocada… pero ella no puede saber que TODOS LOS DIAS, desde que
llegue aquí, a MEDIODIA, un querido amigo mío viene, se sienta aquí en
la cama, me agarra de las manos, se inclina sobre mi y me dice: “SOLO VINE
PARA DECIRTE, JIM, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE ENCONTRE TU AMISTAD Y TE LIBERE DE TUS PECADOS. SIEMPRE ME GUSTO OIR TUS ORACIONES, PIENSO EN TI CADA DIA… ASI QUE JIM, ESTE ES JESUS REPORTANDOME”.

P.D. Ahora, cada día, no podemos perder la oportunidad de decirle a
Jesús: Aquí Estoy REPORTANDOSE….